Autor: Gabriela Conti
Es necesario comprender que el cuerpo en un artista, resulta su herramienta de trabajo. Es decir, aquel vehículo físico por medio del cual le es posible la comunicación y la expresión. Pensando de esta manera, podemos decir que el cuerpo entero es el erdadero instrumento en un músico, en un actor o en un bailarín.
Cuando nos referimos al entrenamiento del cuerpo de un músico, generalmente lo hacemos de manera local, reparamos en aquellas partes del cuerpo que afectan de manera directa a la acción sobre el instrumento. Así nos ocupamos primeramente de aprender digitaciones, de la buena o mala postura, o de lograr buen apoyo en el caso de los cantantes y vientistas.